sábado, 21 de marzo de 2020

Coronavirus: crisis y oportunidad

Inmersos en la mayor privacidad de nuestras libertades, asunto este necesario, es momento de reflexionar acerca de lo que estamos viviendo. Nadie días atrás imagina que un dichoso virus podría hacer tambalear nuestros modelos sociales y económicos.

No vemos caer bombas. Tampoco sabemos la cara que tienen el dolor y el sufrimiento ahí fuera. Por el contrario, sí somos conscientes del momento de emergencia que nos ha tocado vivir. Estamos siendo testigos del desnude de la especie humana, donde mientras unos manifiestan su egoísmo más extremo, otros heroicos muestran su lado más profesional y solidario. Gracias a estos últimos.


Ahora todo el foco y esfuerzo debe estar en gestionar la crisis sanitaria y salvar el mayor número de vidas posible. Pasada esta, habrá que atender sus efectos sociales y económicos. Si estos no se gestionan adecuadamente, me temo que una revolución ciudadana será la encargada de cambiar todos los paradigmas que actualmente apuntalan el mundo, empezando por el propio sistema económico hasta terminar por el modelo social y democrático que sustentan nuestras sociedades.

En estos momentos vitales, de toda la clase política y sus instituciones se espera unidad y lealtad. Ya habrá tiempo de criticar errores y depurar responsabilidades. De los agentes sociales y económicos se espera cooperación y empatía para no dejar a nadie atrás. Y de los ciudadanos responsabilidad y compromiso para seguir las pautas dictadas. El estar confinados es un acto solidario con la vida. Únicamente desde esta unidad colectiva se podrá vencer esta pandemia y volver a la normalidad.


La Unión Europea corre el riesgo de contagio, y este puede ser mortal para el proyecto común. Después de garantizar paz y prosperidad por décadas, afronta su amenaza existencial más grave. Podrá salir más fuerte o pronosticada a desaparecer; dependerá de su respuesta y de la percepción de sus ciudadanos. En la gran crisis del 2008 falló, primó el interés nacional al común europeo. Me arriesgo a decir que sus primeros compases no están mucho en sintonía con lo que se espera de ella.

La que parece tampoco estar en sintonía, y con alta probabilidad de contagio, es la casa real con Felipe VI a la cabeza. La cacerolada del pasado miércoles, nunca antes vista en España, es un claro síntoma de la debilidad de esta institución. Si a esto le unimos el mensaje vacío y tardío del monarca, y el inapropiado momento para el comunicado transcendental que publicó éste días antes, me hace pensar que nunca voy a presenciar la coronación de la princesa Leonor como reina de España.


En la actual situación los medios de comunicación juegan un papel crucial. Es su responsabilidad informar con claridad y veracidad, siendo conscientes del impacto emocional de sus noticias. El covid-19 no ha de ocultar otros dramas que nuestra sociedad está viviendo, llamase refugiados de guerra, cambio climático o violencia de género, que los medios parecen haber olvidado.

Desde que estalló la crisis del coronavirus numerosos médicos y expertos en diferentes materias están expresando sus ideas y recomendaciones de cómo arreglar la situación, a la vez que criticando la gestión de la misma. La pregunta es clara y directa, si son tan excelentes y destacados profesionales ¿qué hacen que no están en la élite asesorando a los que toman las decisiones y/o gobernando el mundo? No hace falta responder, respondo yo: lo que están es esperando a recibir una llamada para participar en Supervivientes o Gran Hermano.


La actual crisis debe ser la crisis de la oportunidad. Oportunidad para fortalecer  el sistema sanitario público. Oportunidad para valorar las relaciones familiares y sociales. Para cambiar lo que no funciona. Oportunidad para mejorar la conciliación laboral-familiar. Oportunidad para demostrar quienes somos, y de que unidos podremos superar esta y cualquier otra adversidad.  En definitiva, el coronavirus ha de ser una oportunidad para mejorar la humanidad.

1 comentario:

  1. Una vez más das una excelente reflexión a un tema actual. Especialmente de acuerdo con el último párrafo en el que dices que este es un momento en el que veremos cómo oportunidades se alzan en diferentes ámbitos. De todos modos, esperemos ver como reinas son coronadas como acto simbólico y no como una parte importante de un puzzle de poder. Un abrazo

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