-50% de su precio.
Antes 249€, Ahora 149€. Solo a los 100 primeros. Ofertas increíbles. ¿Te suena
toda esta literatura? Pues que sepas que no es oro todo lo que reluce.
A pesar que la mayoría
de los españoles somos conscientes del “engaño” que hay detrás de todas estas
campañas comerciales, una vez más parece ser que estamos copiando la cultura de
consumo compulsivo de los EE.UU., y convirtiendo esta jornada en la de mayor
volumen de compras de todo el año. Las tarjetas bancarias echan humo.
Con esta semana de
hipotéticas rebajas se da el pistoletazo de salida al período de mayor consumo
del año, las fiestas navideñas, que de seguir así en algún momento podría
comenzar pasado las fiestas del Pilar o Santa María de Agosto. ¿Te imaginas las
ferias de verano con las luces de Navidad encendida?
Los fantásticos descuentos
publicitados a bombo y platillo estos días difieren mucho de la realidad. Buena
parte de estos no son como lo pintan, ya que las empresas han ido subiendo sutilmente
los precios en las semanas anteriores para llegado el momento poder ofrecer
semejantes rebajas. ¿Quién se cree rebajas del 80%?, porque de ser cierto
menudo el margen que tendría la empresa a su precio “normal”.
Tengo la percepción de
que en estas campañas puedes encontrarte con productos rebajados, que los hay.
Pero no van a ser productos de gran demanda o novedosos. Me explico; si el
vendedor sabe que es un producto de fácil venta y que hay mucha demanda de él, ¿para
qué rebajarlo si lo puede vender sin descuento? Los productos con descuentos
serán aquellos que las empresas tienen en stock y que no pueden quitárselo de
encima fácilmente. Si pudiera, ¿para qué le va a bajar el precio?
Otros productos con
descuentos suelen ser productos ganchos. Buenos productos ofrecidos a precios
muy bajos, de los cuales después se venden poquísimos o ningunos, para que una
vez allí compres otros artículos que en un principio no te interesaban.
Para buena parte de los
establecimientos la semana del Black Friday es un período de rentabilidad
cruzada: algunos productos se rebajan, pero otros tantos se venden igual o más
caros. Algo parecido a lo que se pierde con unos se recupera con otros. Podrás
encontrarte con alguna ganga, seguro que sí, pero igual de seguro que picarás con
otras cosas que no esperabas comprar, y que han aparecido por allí a un precio
igual o superior que en cualquier otra fecha del año.
Los artículos de estas
campañas no son productos de primera necesidad, ya que estos los adquieres a lo
largo de todo el año y, por tanto, su precio no ha de variar. Son productos
ligados a expectativas creadas por los equipos de marketing de las grandes
empresas. Te crean una nueva necesidad, y te ofrecen un producto novedoso para
que la satisfaga. Y todo, sin ser consciente de ello. Buen negocio, que diría
mi amigo canito.



Gran artículo JA. Una Gran Verdad
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