Comienza el nuevo año, y con él todos nos marcamos
nuevos propósitos que caerán en saco roto a las pocas semanas del inicio de
este. Apuntarse al gimnasio, cambiar de trabajo o dejar de fumar son los
típicos objetivos que todos nos proponemos con el pistoletazo de salida del
nuevo año.
Yo os sugiero diferentes retos, que no por ello van
a ser fáciles de conseguir, y que al igual que los típicos propósitos requieren
de fuerza de voluntad y constancia, pero que si los alcanzamos o nos acercamos a
ellos nos harán sentir mucho mejor. Os invito a fijaros los siguientes:
-Amarse a uno
mismo. No se puede amar a los demás sino nos amamos nosotros primeros. Ello
conlleva aceptar nuestros fallos y defectos, y tratar que estos no mermen
nuestras virtudes.
-Intentar ser
lo más feliz posible. Como muchos estudios indican la felicidad se
manifiesta por momentos, por lo que debemos buscarlos continuamente,
disfrutarlos y compartirlos con los que nos rodean.
-Pasar más
tiempo con la familia, pareja y amigos. Las nuevas tecnologías, indiscutiblemente
útiles en nuestra sociedad, están haciendo que cada vez más nos pasemos más
tiempo pegados a ellas, y que estemos pasando por alto dedicar tiempo a
personas que queremos y que son fundamentales en nuestras vidas.
-Fomentar el
contacto humano. Nos tocamos poco, y por eso sentimos menos. Dar besos y
abrazos, dar una palmada en la espalda o simplemente ofrecer un apretón de
manos nos harán sentir mejor.
-Parar de
quejarnos. Quejándonos no se consigue las cosas. Nos pasamos la vida entera
quejándonos, en lugar de disfrutar lo que tenemos. Emilio Duró dice que los
marrones los atraen la gente marrona. Entonces yo me pregunto lo siguiente: la
gente que se queja de que todo está mal, ¿Serán ellos los que están mal?.
Prueba a no quejarte.
-Retomar
conversaciones pendientes. Quizás fue un mal entendido entre amigos o
compañeros de trabajo, quizás sea una discrepancia familiar o simplemente no
sabemos por qué hemos dejado de hablarnos con alguien, el caso es que no merece
la pena seguir en tal situación. Es momento de aparcar diferencias y
restablecer relaciones perdidas, y si procede a pedir perdón.
-Tomarse las
cosas con humor. Ríete de ti mismo, haz locuras, no tengas miedo al
ridículo, se divertido, tómate las cosas con sentido del humor. Todo ello nos
ayudarán a ver la vida desde otra perspectiva completamente diferente.
-Ayudar a
quien lo necesite. No tiene por qué ser económica, quizás necesita que le
escuches, que le apoyes, que llores con él/ella, que rías con ella/él. Son
pequeños actos individuales que hacen cosas grandes para otros.
Sin lugar a duda son propósitos alcanzables, que con
determinación y constancia harán que nos sintamos mucho mejor con nosotros
mismos. Feliz Año y Bienvenido.

ole!!! me encantaaaaaaaaaa..estos sí que son propósitos! PD:fan incondicional de Emilio Duró
ResponderEliminarOleee ahí!!! Primera entrada de muuchas más que te quedan por escribir, me encanta, suerte y adelante con tu nuevo proyecto ;)
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