domingo, 21 de abril de 2019

Que piensen lo que quieran de mí

Intentar agradar a todo el mundo, preocuparse por el que dirán o limitarse a decir lo que se siente por no dañar al otro, no hace más que afectar al bienestar de uno mismo, y por ende a nuestra propia felicidad.

Es fácil de entender, si temes a lo que los demás puedan pensar sobre ti, tu vida será como ellos quieren que sea y no como a ti te gustaría. La clave, tu mente. Cultívala.


Buscar la aprobación en cada uno de tus actos y opiniones es como darles el timón de tu barco al mundo. Te llevarán al puerto que ellos quieran. Si buscas constantemente esa aprobación para sentirte bien te animo a que revises tu autoestima. La falta de confianza en ti mismo pueda estar detrás.

Si buscas que tu pareja apruebe todo lo que dices y haces, temo decirte que esa relación tiene los días contados a no ser que quieras vivir infelizmente. Si tienes miedo a expresar tu punto de vista en reuniones de trabajo por lo que tu jefe o compañeros puedan pensar de ti, siento decirte que no llegarás lejos. Si con tus amigos no te muestras como eres, lamento decirte es que realmente no sois verdaderos amigos.


Para dejar de temer lo que otros piensen de ti, te dejo algunas ideas:

-Celebra constantemente que eres un ser único, con tus debilidades y fortalezas. Y como ser único tendrás tus propios pensamientos. Si piensas como los demás, es que no estás pensando, y por tanto, no viviendo. Si imitas, es que estás inseguro, y si estás inseguro los demás lo notarán y tratarán de aprovecharse.

-Está fuera de tu alcance el pensamiento del resto. No importa tus palabras y gestos, cada uno lo interpretará en base a sus propias realidades y experiencias. Cómo la gente te percibe tiene más que ver con ellos que contigo. Te frustrará si esperas que todos piensen y actúen como tú. La vida no funciona así.

-Deja de creer lo que la gente está pensando sobre ti. La mayoría de las veces no piensan en ti, y si lo hacen no en el sentido que tu crees. No permitas que tu imaginación apodere tus miedos e inseguridades. Como te ven los demás es indiferente, como te ves a ti mismo lo es todo.

-Interioriza que lo que otros piensan sobre ti es su problema, no el tuyo. Cómo le pareces a alguien y cómo realmente eres pocas veces coinciden. Todos formarán una idea en base a lo que ven o escuchan, que nada tendrá que ver con la esencia de ti mismo. Es su problema si forman esa idea equivocadamente, el tiempo les hará corregirla si es que están dispuestos.

-Es tu elección que te afecte lo que otros crean de ti. Enfócate conscientemente en cada momento en cómo te quieres sentir, y esto te ayudará a no distraerte imaginando lo que los demás pudieran estar pensando.


Vivir tratando de complacer al otro, tratando de hacer y decir siempre “lo correcto”, es existir, no vivir. Cuanto menos te preocupes por lo que otros piensan de ti, menos complica y más feliz será tu vida. Vívela.

sábado, 2 de marzo de 2019

Los políticos y sus mentiras

Ahora que hemos sido convocados a las urnas y nos esperan semanas de promesas y falsedades, es conveniente estar prevenido sobre lo que nos toca oír de aquellos a los que depositaremos nuestra confianza, si es que nos queda alguna.

Bajaremos los impuestos, subiremos las pensiones, España nos roba, son algunos de los titulares con los que la prensa abrirá sus ediciones. ¿En serio nos toman por tontos y no adultos? Me temo que sí. Macqueen relataba en uno de sus libros; ¿cómo saber si miente un político?, cuando mueve sus labios.


Por todos es sabido que los gobernantes siempre han tenido la palabra mentirijilla impresa en sus carnets, pero lo que estamos viendo en los últimos años a cualquier lado del espectro ideológico es digno de un análisis doctoral. Y lo más sorprendente es que la sociedad parece aceptarlo y resignarse.

Escuchar un líder político llamar al presidente Sánchez golpista e ilegítimo, además de ser una falacia y más propio de un dirigente caribeño, corroe la democracia y muestra mal ejemplo a la sociedad. Pero de igual manera se corroe la democracia cuando se niega los hechos, como lo hizo el ex presidente Zapatero ante la crisis económica que marcó su final. Si en países de nuestro entorno ministros tienen que dimitir cuando son pillados por sus falsedades, ¿por qué no ocurre lo mismo en el nuestro? Yo sé la respuesta, se llama España.


Yo que siempre he manifestado que España muestra evidencias que la ilustración no pasó por ella, ahora confío que demuestre el desarrollo experimentado en las últimas décadas, y utilice el razonamiento y el conocimiento para que no le vendan gato por libre. Confío en que cada persona libremente vote por el partido que mejor represente sus principios y valores, pero que no se deje llevar por las mentiras que vamos a escuchar de aquí al 26 de mayo.

Es inmoral e ilegítimo que alcanzado el poder, los dirigentes no lleven a cabo cada una de las medidas de sus programas electorales que han prometido y proclamado a bombo y platillo. ¿Imaginas en una entrevista laboral decir que vas hacer esto y aquello, y que una vez obtenido el puesto no lo cumples? Consecuencia, despido inmediato. Pues eso es lo que se merecen la inmensa mayoría de nuestros gobernantes; despido inmediato, y sin pensión.


Las mentiras y medias verdades de nuestros políticos no hacen más que resaltar la escasa credibilidad de estos, y por consiguiente del país al que representan. Y como dice un amigo, un país sin credibilidad difícilmente será respetado y tomado en serio.

sábado, 12 de enero de 2019

¿Es mi relación de pareja normal?

A no ser que tu vida sea un cuento de hadas, estoy seguro que en algún momento de tu relación sentimental te has hecho esa pregunta.

Lo cierto es que no existe una única manera de entender la relación de pareja, y que cada individuo maneja diferentemente el concepto de lo que es una pareja basado en su propia historia de vida.

Existen tantas formas de relación de pareja como individuos en el mundo. Al crecer en un entorno familiar particular, cada persona va incorporando referentes, patrones de comportamiento y estilos de relación conforme a los valores, principios, creencias y vivencias de esa familia, los cuales configurará el modo particular de entender y vivir en pareja.


Hoy en día existe la percepción de que estar en pareja no es nada fácil. Necesito mi espacio, no te aguanto más, soy así y si no te gusta es lo que hay, se apagó la llama, son frases que nunca antes habían tenido tanta presencia en nuestras vidas. ¿Por qué cuesta conseguir una relación de pareja armoniosa? Por 2 motivos principalmente: bien porque no se crea una base sólida al inicio, o bien porque se descuidan unos aspectos que hacen que la relación se deteriore.

Si suponemos que para iniciar una relación hay que tener “algo en común”, lo cual será la base, esto debe estar bien definido desde el inicio. Y como en el inicio tú no conoces a tu media naranja, lo único que puedes hacer es conocer tu propio punto de partida. ¿Qué tipo de persona quiero a mi lado? ¿Qué tipo de relación quiero formar? ¿Qué necesito como individuo y qué estoy dispuesto a dar a cambio? Teniendo claro estas preguntas las probabilidades de encontrar la persona correcta aumentarán.

Para dar respuesta a estas preguntas no debes pasar por alto una serie de consideraciones:

-Una pareja la forman dos seres individuales con sus propios intereses y necesidades que deben ser atendidas en ambas direcciones.
-La relación tiene que estar en constante equilibrio. Hoy por ti y mañana por mí. Cedo en esto, pero me llevo esto.
-Cuando comienzas una relación tienes que añadir dos nuevos pronombres a tu vocabulario; a lo mío, tendrás que añadir lo tuyo y lo nuestro.
-La relación de pareja hay que verla como un juego de ganar-ganar basado en unas reglas creadas y desarrolladas conjuntamente.


Habiendo creado una base inicial sólida, no pienses que será suficiente para tener una relación de pareja exitosa. Le hará falta una serie aspectos para que perdure en el tiempo. Aquí algunos:

-Centra tu relación en 3 pilares fundamentales: amor-afecto, sexo y proyecto en común.
-No olvides la comunicación y la escucha activa. Expresa lo que sientes contigo mismo, cómo te sientes tú con tu pareja, y cómo sientes a la relación de pareja en sí. Escucha con una actitud empática (sin críticas ni prejuicios) y una respuesta asertiva.
-Crea espacios propios y compartidos basados en el respecto y la confianza, alejados de los celos y las inseguridades.
-Trabaja tu relación de pareja permanentemente. Implícate en sorprenderle. Proponle planes diferentes. Hazle sonreír todo el tiempo. La monotonía y la rutina son el cáncer de muchas relaciones.
-No descuides tu físico y tu intelecto. No dejes que el paso del tiempo haga perder tu atractivo.

Ah, se me olvidaba decirte. Si estás esperando a encontrar la persona ideal y perfecta para tener una relación de pareja de película, coge una silla y espera sentado. La espera será larga y frustrante.

viernes, 9 de noviembre de 2018

La fiesta de los toros sentenciada a morir

Finalizada la temporada, y observando lo acontecido en los últimos años, me hace pensar que si nada cambia dentro del propio mundo de los toros, este tiene los días contados. Y los tiene, no por el movimiento anti taurino-animalista o la insensibilidad de políticos, eso es lo de menos, sino por culpa del mismo mundo taurino.


Ferias y carteles de siempre confeccionados por figuras acomodadas y empresarios influyentes. Toros sin transmisión ni emoción que aburren hasta el mayoral. Juego sucio y de intereses en beneficio de unos pocos. Complejos y miedos entre el respetable. Coctel explosivo para apuntillar a la tauromaquia.

La fiesta está enferma de tradición y secretismo, de inmovilismo y de mafia, que está provocando que en los tendidos se vea más hormigón que espectadores. Y una cosa está clara, sin público que pase por taquilla la desaparición de los toros está a la vuelta de la esquina.

La afición está desencantada, no acude a las plazas y los que acuden son mayoritariamente orejeros. Prevalece el triunfalismo sobre la exigencia y lo efectivo sobre la emoción. Falta novedad por parte de los empresarios, variedad y gestas por la parte de los toreros, y compromiso por parte de todos.


¿Se puede hacer algo por salvar la fiesta nacional? Todo menos seguir como estamos. Aquí mi reflexión:

Primero, innovar y atreverse a cambiar manteniendo la esencia. Preguntar a los aficionados qué quieren ver y cómo. Falta transparencia y algunos asuntos parecen secretos de estado. Las figuras rehúyen de la rivalidad, y al final es lo de siempre. En Extremadura estamos cansados de Julis, Ponces, Garcigrandes y Zalduendos.

Segundo, cuidar el protagonista de la fiesta; el toro. En la actualidad saltan al ruedo toros a medida de las figuras. Figuras, que además de boicotear a compañeros, prefieren medirse con toros de las llamadas ganaderías cómodas. Toros de buena estampa pero ennoblecidos. Falta toro bravo que transmita emoción. Porque sin emoción, cualquier espectáculo no puede sobrevivir.

Tercero, abrir la tauromaquia a la sociedad y mostrar su enorme contribución al medio ambiente, a la economía y a la cultura. Toreros y demás profesionales tienen que dejar tanto campo y fomentar la fiesta con su presencia y conocimiento en diferentes foros.

Cuarto, ayudar a la afición a despojarse de complejos y miedos. Sí, me gustan los toros, ¿algún problema? Esta no es una fiesta de asesinos y maltratadores como algunos señalan. Al revés, los taurinos son inmensamente sensibles y respetuosos con los animales y el entorno que les rodea.

Y último y más urgente, echar a los mafiosos  y a todos aquellos que con su posición e inmovilismo están contribuyendo a que cada temporada los toros estén más cerca de su extinción.


Taurinos, las cartas están encima de la mesa y ponen de manifiesto uno de los momentos más cruciales de la historia de la tauromaquia. El peligro no está en los anti taurinos o políticos, que seguirán aumentando. O se actúa, o seremos nosotros mismos lo que apuntillemos de muerte a la fiesta de los toros.

miércoles, 26 de septiembre de 2018

Cambia tus creencias, confía en ti, y tu vida mejorará

Psicólogos y profesionales dedicados a entender al ser humano han puesto en evidencia la falta de confianza en nosotros mismos. Yo, que no soy psicólogo, me atrevería a decir que esta carencia es la principal causa de buena parte de los problemas que tenemos.

Nuestras propias creencias acerca de quienes somos y cuáles son nuestras capacidades y posibilidades condicionan todo lo que hacemos, y por contrapartida lo que conseguimos. ¿No crees que tus acciones exteriores no son más que un reflejo de tu interior? Pues eso, empieza cambiando el concepto de ti mismo y todo irá a mejor.


Es interesante observar como las personas respondemos a acontecimientos similares de manera totalmente diferente. La explicación, las creencias que tenemos de nosotros mismos. Estas creencias son las que determinan nuestra visión del mundo y las que nos marcan nuestras acciones. Si crees que puedes hacerlo te moverá a ir a por ello, pero si no lo crees hará que te paralices y no lo intentes.

No es cuestión de capacidades y de poder, es cuestión de creer en tus capacidades y que puedes. Si antes de presentarte a una prueba te dices a ti mismo que no serás capaz y que no podrás, el suspenso está asegurado. Pero no te engañes, no porque te digas que vas a pasarla lo harás, tendrás que prepararte y creer que puedes.

Si tienes creencias que limitan tus capacidades y posibilidades, que determinan que algo no es posible, tus resultados serán igualmente limitantes. Y te preguntarás, ¿puedo cambiar mis creencias? Sí. Trabaja tu inconsciente, y deshazte de tus creencias conscientes que te limitan.


Tu mente subconsciente son tus propias creencias, que cada ser humano adquirimos de nuestras experiencias de vida, y que son aprendidas voluntaria e involuntariamente de los entornos en los que nos hemos desarrollado. Al ser aprendidas podemos desaprenderlas y cambiarlas por otras. Por ejemplo, si mi entorno me hace creer que no podré conseguir un trabajo que anhelo, y esta creencia me está limitando conseguir mi objetivo, tendré que cambiar de entorno.

Estar en un entorno positivo, te hará ser positivo. Rodearse de un entorno homófobo, te hará tener creencias homófobas. Estar en un entorno de mejora, te hará creer que eres mejor. El entono es el que determina sin que nos demos cuenta nuestra forma de pensar, sentir y actuar. Quedarás en mano del entorno si no eres consciente del poder de tu propio inconsciente.


Francisco Alcaide lo expresa cada vez que puede; “Tienes que responsabilizarte de lo que piensas. O controlas tu mente o tu mente te controla a ti. Si no controlas tu mente no controlas tu vida”.

Tu poder está en tus creencias y en tu inconsciente. Cuida que nada de lo que no deseas entre en tu mente, para de esta manera mejorar la confianza en ti mismo. Si confías en ti, tu vida será como tú deseas y no como tu entorno quiere.

domingo, 5 de agosto de 2018

¿A dónde vas?, a la farmacia a por un gramo

¿Te imaginas encontrarte un conocido por la calle y que surja esta situación? No solo pienso que sería necesario, sino que además considero se va a producir en un plazo de tiempo no muy lejano.

Si vas al bar a tomarte una copa y al estanco a comprar tabaco, ¿por qué no ir a la farmacia a por tu dosis si es eso lo que quieres y necesita tu cuerpo? De esta manera, además de evitar la proliferación de mafias y beneficiar a la economía, la salud pública saldría favorecida. Es una incongruencia que el alcohol y el tabaco, que provocan más muertes que otras sustancias, estén regulados, y que el consumo de ciertas drogas sea mal visto e ilegal.


La no regulación de las drogas crea mercados paralelos que solo benefician a los sin escrúpulos traficantes. Son mercados donde la corrupción está haciendo aumentar los bolsillos de unos pocos delincuentes, además de arruinar las democracias de los países productores. Pregúnteles a colombianos o venezolanos.

En España el mercado de las drogas goza de una excelente salud. Está en todos los estamentos de la sociedad, y ni siquiera la profunda crisis de los últimos años hizo tambalear el sector. Puesto que las drogas no van a desaparecer de nuestras sociedades, ¿por qué no legalizarlas? ¿por qué se permite jugar con la salud pública posibilitando el consumo de una calidad inadmisible médicamente?


A estas alturas del artículo te estarás preguntando, ¿qué tiene que ver farmacia con drogas? La respuesta es bien sencilla. Drogas y medicinas son sustancias del mismo género. Lo único que las diferencian son los efectos en el organismo, las dosis recomendables, y las leyes que enmarcan su distribución. Pues bien, si sobre las dos primeras no se puede hacer nada, puesto que los efectos y dosis son las que son, habrá que cambiar leyes y regular su producción, distribución y consumo.

En un mundo como el de hoy, donde cualquiera puede conocer los pros y los contras de cualquier sustancia, el consumo de las mismas debería ser libre y opcional. Esto es un derecho fundamental de cualquier sociedad avanzada. Eso sí, cada individuo tiene que ser consciente de sus responsabilidades ante el consumo, y responder por sus consecuencias. Porque seamos sinceros, si tú eliges consumir, mejor tener un lugar con ciertas garantías que ser partícipe de un mercado negro. 


Convencido que la regulación del mercado de las drogas beneficiaría al conjunto de la sociedad, no hago más que preguntarme por qué este sigue en manos de los delincuentes. ¿Tendrá algo que ver con lo que me enteré el otro día? Resulta que el regulador es el dueño de la farmacia.