¿Te imaginas encontrarte un conocido por la calle y que surja
esta situación? No solo pienso que sería necesario, sino que además considero
se va a producir en un plazo de tiempo no muy lejano.
Si vas al bar a tomarte una copa y al estanco a comprar
tabaco, ¿por qué no ir a la farmacia a por tu dosis si es eso lo que quieres y
necesita tu cuerpo? De esta manera, además de evitar la proliferación de mafias
y beneficiar a la economía, la salud pública saldría favorecida. Es una incongruencia
que el alcohol y el tabaco, que provocan más muertes que otras sustancias,
estén regulados, y que el consumo de ciertas drogas sea mal visto e ilegal.
La no regulación de las drogas crea mercados paralelos que solo
benefician a los sin escrúpulos traficantes. Son mercados donde la corrupción está
haciendo aumentar los bolsillos de unos pocos delincuentes, además de arruinar
las democracias de los países productores. Pregúnteles a colombianos o venezolanos.
En España el mercado de las drogas goza de una excelente
salud. Está en todos los estamentos de la sociedad, y ni siquiera la profunda
crisis de los últimos años hizo tambalear el sector. Puesto que las drogas no
van a desaparecer de nuestras sociedades, ¿por qué no legalizarlas? ¿por qué se
permite jugar con la salud pública posibilitando el consumo de una calidad
inadmisible médicamente?
A estas alturas del artículo te estarás preguntando, ¿qué tiene que ver farmacia con drogas? La respuesta es bien sencilla. Drogas y medicinas son sustancias del mismo género. Lo único que las diferencian son los efectos en el organismo, las dosis recomendables, y las leyes que enmarcan su distribución. Pues bien, si sobre las dos primeras no se puede hacer nada, puesto que los efectos y dosis son las que son, habrá que cambiar leyes y regular su producción, distribución y consumo.
En un mundo como el de hoy, donde cualquiera puede conocer
los pros y los contras de cualquier sustancia, el consumo de las mismas debería
ser libre y opcional. Esto es un derecho fundamental de cualquier sociedad
avanzada. Eso sí, cada individuo tiene que ser consciente de sus
responsabilidades ante el consumo, y responder por sus consecuencias. Porque
seamos sinceros, si tú eliges consumir, mejor tener un lugar con ciertas
garantías que ser partícipe de un mercado negro.


