domingo, 5 de agosto de 2018

¿A dónde vas?, a la farmacia a por un gramo

¿Te imaginas encontrarte un conocido por la calle y que surja esta situación? No solo pienso que sería necesario, sino que además considero se va a producir en un plazo de tiempo no muy lejano.

Si vas al bar a tomarte una copa y al estanco a comprar tabaco, ¿por qué no ir a la farmacia a por tu dosis si es eso lo que quieres y necesita tu cuerpo? De esta manera, además de evitar la proliferación de mafias y beneficiar a la economía, la salud pública saldría favorecida. Es una incongruencia que el alcohol y el tabaco, que provocan más muertes que otras sustancias, estén regulados, y que el consumo de ciertas drogas sea mal visto e ilegal.


La no regulación de las drogas crea mercados paralelos que solo benefician a los sin escrúpulos traficantes. Son mercados donde la corrupción está haciendo aumentar los bolsillos de unos pocos delincuentes, además de arruinar las democracias de los países productores. Pregúnteles a colombianos o venezolanos.

En España el mercado de las drogas goza de una excelente salud. Está en todos los estamentos de la sociedad, y ni siquiera la profunda crisis de los últimos años hizo tambalear el sector. Puesto que las drogas no van a desaparecer de nuestras sociedades, ¿por qué no legalizarlas? ¿por qué se permite jugar con la salud pública posibilitando el consumo de una calidad inadmisible médicamente?


A estas alturas del artículo te estarás preguntando, ¿qué tiene que ver farmacia con drogas? La respuesta es bien sencilla. Drogas y medicinas son sustancias del mismo género. Lo único que las diferencian son los efectos en el organismo, las dosis recomendables, y las leyes que enmarcan su distribución. Pues bien, si sobre las dos primeras no se puede hacer nada, puesto que los efectos y dosis son las que son, habrá que cambiar leyes y regular su producción, distribución y consumo.

En un mundo como el de hoy, donde cualquiera puede conocer los pros y los contras de cualquier sustancia, el consumo de las mismas debería ser libre y opcional. Esto es un derecho fundamental de cualquier sociedad avanzada. Eso sí, cada individuo tiene que ser consciente de sus responsabilidades ante el consumo, y responder por sus consecuencias. Porque seamos sinceros, si tú eliges consumir, mejor tener un lugar con ciertas garantías que ser partícipe de un mercado negro. 


Convencido que la regulación del mercado de las drogas beneficiaría al conjunto de la sociedad, no hago más que preguntarme por qué este sigue en manos de los delincuentes. ¿Tendrá algo que ver con lo que me enteré el otro día? Resulta que el regulador es el dueño de la farmacia.