lunes, 13 de julio de 2015

¿Jugamos a desnudarnos?

Ahora que ya estamos de lleno en verano, cuando ya todos nos hemos desprendido de las mangas largas, de los gorros, y de todo aquello que nos protege del frío, y cuando Don Lorenzo está haciendo que las temperaturas no bajen de los 40 ºC, os propongo un juego. ¿Por qué no nos desnudamos juntos?. Tranquilo, nadie nos mira. Solamente estamos nosotros. Quizás sea esto lo que te aterroriza. Verte desnudo ante el espejo y conocerte a ti mismo. ¿Realmente saben quiénes son?.


Nos pasamos todo el año, por no decir toda la vida, intentando escondernos ante el mundo, aparentando no ser nosotros mismos, y fingiendo nuestra propia realidad. Pero lo más preocupante es que parece darnos igual, que no tenemos intención de cambiar. Les animo a emprender un proceso de cambio. Un proceso que les lleve a saber quiénes son realmente. Yo ya lo estoy haciendo. Puedo aseguraros que es tremendamente gratificante, a la par que te brinda una inmensa paz interior.

Es un proceso valiente, transcendental, y que solamente tú puedes llevar a cabo. Te animo a que te desprendas de toda aquella ropa que te cubre, que elimines todas aquellas máscaras y etiquetas que te acompañan día tras día, y que te muestres al mundo como realmente tú eres. Sin proyectar una imagen falsa que permita verdaderamente conocerte.

¿Qué sientes?. ¿Miedo?, ¿Inseguridad?, ¿Frustración?. Desde edades tempranas somos objeto de realización de vidas infelices y fracasadas. Somos material moldeable para quienes no supieron lo que hacer con su existencia y para aquellos que nunca llegaron a conocerse. Basta. No dejes pasar más tiempo. Es el momento de vivir tu propia vida. Es el momento de intentar ser feliz de verdad. De ser feliz como eres.


Conócete. Acéptate. Respétate. Ámate. Nadie lo hará por ti. Cada uno de nosotros somos los diseñadores de nuestras propias vidas. La vida duele, pero duele menos cuando es vivida por uno mismo, cuando nos enfrentamos desnudos a lo que somos, y decidimos no contentar a los demás, sino vestirnos con nuestro propio cuerpo, con nuestro modo de ser y de pensar. Simplemente vestirnos con nuestro propio SER.


Os recomiendo este corto y maravilloso video como complemento.